La Práctica del Aikido en Japón.

La Práctica del Aikido en JapónLa Práctica del Aikido en Japón.
El Aikidō (camino de la energía y de la armonía) es un arte marcial moderno de Japón, desarrollado inicialmente por Morihei Ueshiba, entre los años de 1930 - 1960.
El aikido tiene como característica fundamental la búsqueda de la no violencia, de la derrota pacífica del adversario (sin dañarle) en caso de conflicto.  
La base del aikido es la canalización, la transformación de la violencia – ya sea la nuestra o la de nuestro adversario- de una manera asertiva, sin agresividad. Para el aikido, el sentirnos amenazados es el reflejo de nuestras propias inseguridades y carencias y de la falta de seguridad y confianza en nuestro potencial y poder interior.
En caso de ser atacados, el aikido nos permitirá defendernos con firmeza y serenidad, impidiendo que el miedo o la rabia afloren y nos lleguen a dominar y siempre evitando dañar al adversario.
En Japón, el aikido representa no solo un arte marcial, sino una forma de vida. La práctica es diaria y lleva asociada una filosofía, una forma de ver la vida y las relaciones humanas basada en  la paz y el crecimiento personal.
¿Y por qué practicar aikido en Japón?
Japón, aparte de ser la cuna del aikido, es un ligar único para su práctica por diversas razones.
Por un lado, y como ya decía, en Japón el aikido no es un hobbie sino una forma de vida. Los aikidokas practican regularmente, cada día, en el dojo.  Muchas personas salen de trabajar a las ocho de la tarde e inmediatamente se dirigen a su dojo a practicar durante una hora antes de regresar a sus casas.  
Otros aspectos a destacar de la práctica del aikido en Japón, son la disciplina y la etiqueta: el saludo al tatami al entrar y al salir, la forma de sentarse, en seiza… todos son aspectos muy tenidos en cuenta en el país del sol naciente y que añaden serenidad y un gran sentido de respeto a su práctica.
Un aspecto que me sorprendió gratamente al comenzar a practicar aikido en Japón, fue las pocas veces en las que los senseis intervienen para corregir la técnica. A diferencia de los dojos donde he practicado en Europa, en Japón los senseis fomentan que los aikidokas rectifiquemos nuestros errores por nosotros mismos gracias a la repetición atenta.  De este modo la práctica en Japón es fundamentalmente en silencio, favoreciendo así un clima de serenidad, de respeto y de auto-concentración tan necesario para su aprendizaje.
En los dojos principales, como el Hombu Dojo en Tokio, donde puedes practicar con varios senseis con distintos grados de destreza, es habitual practicar aikido al lado de los mismos senseis que te estaban enseñando en otras clases. De modo que el que en un momento dado es tu senseis en otro momento puede ser tu “uke” (compañero, oponente).
El último aspecto a destacar de la práctica del aikido en Japón, es la posibilidad de practicar con senseis con muy altos niveles de destreza. En el dojo central, el Hombu Dojo, podemos encontrarnos y practicar con 7º, 8º y 9º danes así como con el mismo Doshu (nieto del fundador del aikido y sucesor).
El aprendizaje de este maravilloso arte marcial propulsor de la paz mundial alcanza la cumbre de su esplendor en su país de origen: Japón.


Francisco Chamorro